lunes, 22 de agosto de 2011

LA REBELION DE LOS PASQUINES


Se creyó que antes de la independencia, Arequipa era “ciudad de dones, pendones y muchachos sin calzones”, “el león del sur que solo era un cachorro”, que volvió alborotar el vecindario por la revolución de los pasquines contra la autoridad real poniendo al trono a un descendiente de los incas "Casimiro", dandose una rebelión general donde criollos, mestizos o indios se dieron una mano para pedir el respeto de sus fueros y recordarles a Carlos III que como soberano estaba obligado a tratar con justicia a los colonos, ligadose estrechamente al cuzqueño que al final no se descubrió jamás al autor de los Pasquines ni las cabezas del tumulto, tampoco no llegaron a ser publicados la rebelion por el mercedario porque la muerte le sorprendió antes de completarla, sin embargo otros datos se puede hallar en protocolos que se conservan en los conventos, notarias y municipalidad arequipeño.

Antes de 1780 la ciudad comenzaba a extenderse no guardando la regularidad y derechura que tuvo antes, ya a mediados del siglo XVIII las calles era tiradas a cordel, cualquier plano, observándose hoy el centro de la ciudad de Arequipa conserva tal proporción y rectitud de las arterias urbanas, viviendo de su propia producción y la de sus pueblos aledaños , donde los terranientes y hacendados de los valles Vítor, Siguas, Majes y Tambo se permitían el lujo de exportar azúcar, arroz y licores a corregimientos de Alto Perú, convirtiendo a Arequipa en el centro del comercio sur y alto peruano, con sus calles de más vistosos edificios fueron la merced y san francisco fue tan minucioso y mínimo las evaluaciones tributarias que no tuvo reparo alguno en averiguar los más insignificantes índices de la producción agrícola sin excluir frutícola, dando tasas hasta la alfalfa plantada entre las viñas y en las huertas por lo que motivo ala rebelión. Pando como administrador puso sobre aviso a los productores y a los comerciantes que fueron afectados por la nueva tasa de la alcabala, a todo esto en el mes de enero y febrero el visitador general don Jose Antonio de Areche propuso aumentar las rentas reales del virreinato exigiendo la aplicación de nuevas gabelas que estos contribuyeron a fomentar el espíritu revolucionario del Perú contra la monarquía española y promovieron los aumentos de alcabala y almojarifazgo, que era un derecho con cuyo producto se cubría el sostenimiento de los cárceles y sus guarniciones que a la vez se dio la creación de las reales aduanas, el restablecimiento del Quinto Real (20%) sobre la producción, acuñación y trabajo de los metales preciosos, afectando a la iglesia quienes obtenían el oro para sus templos, la nueva reclasificación de los tributarios y su inclusión dentro de este grupo a indios forasteros, mestizos y castas, siendo afectados de estas reformas las clases acomodadas formada por encomenderos y productores[1], con lo que la ciudad de Arequipa no basto en ponerse de pie y formo una peculiar rebolucion "sin identidad del precursor del movimiento", mostrándose que es una ciudad que nadie lo somete, que todos los pobladores se manifiestan por un solo sentimiento y un mismo fin, sin necesidad de nadie.

El 9 de noviembre de 1779 aparecieron en varias esquinas de la ciudad copias del mismo cartel amenazador, consistía en unas decimas y dibujos significativos: en horca, con su respectivo ahorcado, la figura de un esqueleto en posición desmayada, un religioso de santo domingo y una monja de la misma orden así fue manifiesto el 1ro de enero 1780, apareciéndose un pasquín pegado en la puerta de la iglesia catedral; llamando pasquines a los escritos anónimos que se colocan en lugares públicos y que contienen expresiones satíricas o de amenaza contra el gobierno o autoridades locales. El pasquín decía: “Quito y Cochabamba se alzó y Arequipa ¿por qué no? la necesidad nos obliga a quitarle al aduanero la vida y a cuantos le den abrigo ¡Cuidado!. En si la protesta no solo provenía del empadronamiento sino del vicio introducido más de un siglo antes conocido como el reparto del corregidor. El mismo primero ordeno el administrador que todos los oficiales cobraran el 6 por ciento de los derechos reales sobre las bayetas y jergas que venían a vender los indios de Collagua y Puno, esto fue contribuyera a la exasperación popular, formándose la protesta popular con una solida argumentación legal y humana que precisamente los mestizos y los criollos fueron quienes organizaron el movimiento valiéndose de la masa indígena, fácil de manejar, pero como directa protesta a las autoridades locales demostrándose al rey y sus esbirros que su casa real majestad no interesaba al pueblo Misti; que la opresión había motivado una justa reacción, especialmente el desmedido afán de lograr riquezas de las colonias, para los excesivos gastos de la monarquía y de sus innecesarias, descabelladas y sucesivas guerras. Por lo consiguiente los escribanos de Sematnat y los alguaciles del Cabildo recogían temprano los pasquines, sólo el hombre madrugador se enteraba de ellos" y ante este giro, publica el 15 de enero de 1780 un bando que dice: “ y mediante estas y otras justas consideraciones mando su señoría que haga saber al publico que en tal edicto, en el que la revista actuaba en el pueblo de Tiabaya fue solo de indios, como el que la razón que se tiene pedida a los curas de este distrito de todos sus feligreses ha sido solo con el fin de que se sepa el numero de los fieles vasallos que hay en estos dominios de indiaS” [1]. Al ver el hecho de semanant, los redactores y complotados amenazaron entonces a los oficiales haciendo que los noches arequipeñas se tornaran solitarias y peligrosas. Sólo circulaba un desconocido embozado que sin apearse de un fuerte potro negro pegaba con engrudo el pasquín del día y sin que nadie se atreviese a detenerlo[2].

A partir de ese instante proliferaron los ánimos amenazadores en la aduana, en las puertas de la catedral y aun en las residencias del corregidor y otros, apareciendo nuevos pasquines. El anuncio de terribles males había sido hecho siguiéndose un plan sistemático y progresivo. Primero, en contra el corregidor en Tiabaya y Arequipa, luego contra pando, aduaneros y oficiales reales y finalmente contra el mismo soberano a quien se desafiaba con procurar el amparo del rey ingles, también aquí se surge un nuevo concepto de nacionalidad, criollos, mestizos e indios se consideraban distintos a forasteros y europeos, españoles en particular, en contraposición a ellos y a sus fuerzas, ofrecen que la tropa peruana los aniquilaría.

la rebelion de los pasquines, no es una mas de las rebeliones que tuvo Arequipa, es una rebelión que tiene una característica peculiar el de unirse sistematicamente, y luchar por el no sometimiento de las clases añtas, la corona y la realeza, mostrandose que estos sobreabusos no le eran favorecidos para la ciudad omo lo tendria que ser, que solo eran beneficiados una sola clase social. en mi opinio personal como estudiante de historia opino; como vemos en la actualidad esta lucha del no abuso contra los "menos preciados", no van a favor en si en la prosperidad de la ciudad, por que solo son grupos que solo buscan benefiarse a ellos mismos y lo lamentable que dentro de este grupo se encuentre lideres que solo hacen luchas para tener mas dinero propio y hacen que las personas solo reaccionen a voz de el, probocando que surgan mas grupos, claro no son todos pero siempre hay ecepciones y estos son los que mas sobresalen. "las luchas pasan hacer rebeliones cuando todos absolutamente todos los pertenecientes ala ciudad luchen por algo se sera benefioso para la misma ciudad en su conjunto".

"todos hablan sin saber,
quien mas calla ese lo sabe,
en lo posible no sabe
penetrar lo que ha de ser.
mucho se ve disponer
en esta ocacion presente;
nada se sabra, es patente,
de lo que se haya tratado,
hasta que el golpe este dado,
intentelo quien lo intente".



"Porque es cierto y es verdad
que si no hay un ejemplar
de matar estos ladrones
nos tienen que desnudar,
y así nobles ciudadanos
en vuestras manos esta
el que goces sin pensión
todas vuestras posesiones
quitandoles la vida a estos
ruines, infames sayones"


[1] Visión histórica de Arequipa 1540-1990, QUIROZ Paz Soldán, pag. 110- 119

[2] Rebelión de los Pasquines, GALDOS Rodríguez, Guillermo

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